En un momento u otro, todos nos enfrentaremos a tiempos de incertidumbre.
Tal vez estás a punto de graduarte de la universidad y no tienes idea de lo que vas a hacer el próximo enero. Tal vez acabas de perder tu trabajo. O te acabas mudar a una zona nueva donde no conoces a nadie. Tal vez acabas de comenzar un nuevo trabajo y te sientes abrumado por los retos que se asoman en el horizonte. Tal vez estás soltero y te preguntas si alguna vez te vas a casar. Incluso, tu vida puede ser tan incierta que no sabes de dónde vendrá tu próxima comida.
La realidad es que ninguno de nosotros está seguro en este mundo, excepto en Cristo. Nada es seguro. No se nos garantiza nuestra próxima comida. Ni siquiera se nos garantiza nuestro próximo latido del corazón. Incluso cuando nos sentimos seguros, somos increíblemente frágiles y dependemos completamente del Señor para cada respirar.
Pero cuando somos tentados, en especial por el futuro, es importante que meditemos en estas verdades fudamentales. A través de estos pasajes podemos saber que Dios es bueno.
Mi sugerencia es que copies estos versículos y los pongas en algún lugar donde puedas verlos regularmente, como en tu Biblia o en tu refrigerador. Incluso si solo meditas en los primeros tres o cuatro versículos, Dios usará su Palabra para alentar tu corazón.
“‘Porque Yo sé los planes que tengo para ustedes,’ declara el SEÑOR, ‘planes de bienestar y no de calamidad, para darles un futuro y una esperanza” (Jeremías 29:11).
“Yo te haré saber y te enseñaré el camino en que debes andar; te aconsejaré con Mis ojos puestos en ti” (Salmo 32:8).
“Observa al que es íntegro, mira al que es recto; porque el hombre de paz tendrá descendencia” (Salmo 37:37).
“El que no negó ni a Su propio Hijo, sino que Lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también junto con El todas las cosas?” (Romanos 8:32).
“No envidie tu corazón a los pecadores, antes vive siempre en el temor del SEÑOR. Porque ciertamente hay un futuro, y tu esperanza no será cortada” (Proverbios 23:17-18).
“Come miel, hijo mío, porque es buena; sí, la miel del panal es dulce a tu paladar. Debes saber que así es la sabiduría para tu alma; si la hallas, entonces habrá un futuro, y tu esperanza no será cortada” (Proverbios 24:13-14).
“Por tanto, no se preocupen, diciendo: ‘¿Qué comeremos?’ o ‘¿qué beberemos?’ o ‘¿con qué nos vestiremos?’ Porque los Gentiles buscan ansiosamente todas estas cosas; que el Padre celestial sabe que ustedes necesitan todas estas cosas. Pero busquen primero Su reino y Su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas” (Mateo 6:31-33).
“Porque somos hechura Suya, creados en Cristo Jesús para hacer buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas” (Efesios 2:10).
“Mis ovejas oyen Mi voz; Yo las conozco y Me siguen. Yo les doy vida eterna y jamás perecerán, y nadie las arrebatará de Mi mano. Mi Padre que Me las dio es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano del Padre” (Juan 10:27-29).
“Sea el carácter de ustedes sin avaricia, contentos con lo que tienen, porque El mismo ha dicho: ‘NUNCA TE DEJARE NI TE DESAMPARARE’” (Hebreos 13:5).
“Cuando pases por las aguas, Yo estaré contigo, y si por los ríos, no te cubrirán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama te abrasará” (Isaías 43:2).
“Al de firme propósito guardarás en perfecta paz, porque en Ti confía” (Isaías 26:3).
“Yo fui joven, y ya soy viejo, y no he visto al justo desamparado, ni a su descendencia mendigando pan” (Salmos 37:25 ).