Jesucristo es nuestro mayor ejemplo de humildad al habitar, servir, morir y resucitar de entre los muertos por amor a nosotros. Estos son 22 versículos sobre la humildad. Te invitamos a que los leas a la luz del evangelio de Cristo.
“El temor del Señor es instrucción de sabiduría, y antes de la gloria está la humildad” (Proverbios 15:33)
“La recompensa de la humildad y el temor del Señor son la riqueza, el honor y la vida” (Proverbios 22:4)
“Oh Señor, Tú has oído el deseo de los humildes; tú fortalecerás su corazón e inclinarás tu oído” (Salmo 10:17)
“Bueno y recto es el Señor; por tanto, Él muestra a los pecadores el camino. Dirige a los humildes en la justicia, y enseña a los humildes su camino” (Salmo 25:8-9)
“Porque el Señor es excelso, y atiende al humilde, pero al altivo conoce de lejos” (Salmo 138:6)
“El Señor sostiene al afligido pero humilla a los impíos hasta la tierra” (Salmo 147:6)
“Porque el Señor se deleita en Su pueblo; adornará de salvación a los afligidos” (Salmo 149:4)
“Cuando viene la soberbia, viene también la deshonra; pero la sabiduría está con los humildes” (Proverbios 11:2)
“Mejor es ser de espíritu humilde con los pobres que dividir el botín con los soberbios” (Proverbios 16:19)
“El orgullo del hombre lo humillará, pero el de espíritu humilde obtendrá honores” (Proverbios 29:23)
“Porque así dice el Alto y Sublime que vive para siempre, cuyo nombre es Santo: ‘Yo habito en lo alto y santo, y también con el contrito y humilde de espíritu, para vivificar el espíritu de los humildes y para vivificar el corazón de los contritos” (Isaías 57:15)
“Todo esto lo hizo mi mano, y así todas estas cosas llegaron a ser», declara el Señor. ‘Pero a este miraré: Al que es humilde y contrito de espíritu, y que tiembla ante mi palabra” (Isaías 66:2)
“Busquen al Señor, todos ustedes, humildes de la tierra que han cumplido Sus preceptos; busquen la justicia, busquen la humildad. Quizá serán protegidos el día de la ira del Señor” (Sofonías 2:3)
“¡Regocíjate sobremanera, hija de Sión! ¡Da voces de júbilo, hija de Jerusalén! Tu Rey viene a ti, justo y dotado de salvación, humilde, montado en un asno, en un pollino, hijo de asna” (Zacarías 9:9)
“Tomen mi yugo sobre ustedes y aprendan de mí, que yo soy manso y humilde de corazón, y hallarán descanso para sus almas” (Mateo 11:29)
“Ha hecho proezas con Su brazo; ha esparcido a los soberbios en el pensamiento de sus corazones. Ha quitado a los poderosos de sus tronos; y ha exaltado a los humildes” (Lucas 1:51-52)
“He servido al Señor con toda humildad, con lágrimas y con pruebas que vinieron sobre mí por causa de las intrigas de los judíos” (Hechos 20:19)
“Tengan el mismo sentir unos con otros. No sean altivos en su pensar, sino condescendiendo con los humildes. No sean sabios en su propia opinión” (Romanos 12:16)
“Yo, pues, prisionero del Señor, les ruego que ustedes vivan de una manera digna de la vocación con que han sido llamados. Que vivan con toda humildad y mansedumbre, con paciencia, soportándose unos a otros en amor” (Efesios 4:1-2)
“No hagan nada por egoísmo o por vanagloria, sino que con actitud humilde cada uno de ustedes considere al otro como más importante que a sí mismo, no buscando cada uno sus propios intereses, sino más bien los intereses de los demás” (Filipenses 2:3-4)
“Entonces, ustedes como escogidos de Dios, santos y amados, revístanse de tierna compasión, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia” (Colosenses 3:12)
“Asimismo ustedes, los más jóvenes, estén sujetos a los mayores. Y todos, revístanse de humildad en su trato mutuo, porque Dios resiste a los soberbios, pero da gracia a los humildes” (1 Pedro 5:5)